La mayoría de trueques se realizan mediante portales en Internet que ofrecen apartado en los que los propietarios de viviendas proponen el intercambio de sus casas por otras viviendas. De esta manera ya son muchas las familias que permutan sus viviendas por otras más baratas, en la mayoría de los casos, por no poder hacer frente a los pagos de las hipotecas.
En primer lugar, y en el contexto actual, la situación más habitual es el caso de quienes disponen de una vivienda que no pueden pagar. Es el caso de quienes adquirieron un inmueble en la época de bonanza económica pero que ahora, con la subida del Euribor y la crisis hipotecaria, se encuentran con dificultades para llegar a fin de mes.
Para estas personas, el trueque se presenta como una solución para conseguir otra vivienda, que normalmente será más modesta y que sí podrán pagar. De esta manera, consiguen vender su vivienda, a la vez que adquieren otra de un precio inferior. Además, con el trueque realizan la transacción en menor tiempo, ya que se evitan tener que colocar su piso en el mercado y esperar meses para venderlo.
En segundo lugar, pueden beneficiarse también de las permutas aquellos propietarios de una vivienda que con el paso del tiempo se les ha quedado pequeña. Es el caso de quienes compraron hace unos años su vivienda y la familia ha ido creciendo. Con el trueque pueden cambiar su vivienda por una mayor, obteniendo las mismas ventajas que en el caso anterior: la compraventa simultánea en el menor espacio de tiempo. |